El almacenamiento adecuado de la leche materna es clave para preservar sus propiedades nutricionales, inmunológicas y su seguridad para el bebé. Cuando un bebé permanece hospitalizado y recibe leche materna extraída, algunos hospitales solicitan a las familias que la lleven en frascos de laboratorio para su almacenamiento y administración durante la internación. Sin embargo, estos recipientes no están diseñados para el almacenamiento de leche materna y su uso puede implicar riesgos importantes.
1. No están diseñados para uso alimentario
Los frascos de laboratorio no cumplen normativas de grado alimentario. Esto significa que los materiales pueden liberar sustancias químicas al contacto con la leche, especialmente durante la refrigeración, congelación o el calentamiento.
2. Riesgo de contaminación química
Estos frascos pueden haber estado en contacto previo con reactivos, solventes u otras sustancias. Aunque se laven, los residuos microscópicos pueden permanecer y contaminar la leche materna, representando un riesgo para la salud del bebé.
3. Cierres no herméticos
A diferencia de los recipientes diseñados para leche materna, muchos frascos de laboratorio no garantizan un cierre completamente hermético, lo que aumenta el riesgo de derrames, oxidación y contaminación microbiológica.
4. Pérdida de propiedades de la leche
El material y el diseño del envase influyen en la conservación de la leche. El uso de recipientes no adecuados puede favorecer la adhesión de grasas a las paredes, reduciendo el aporte calórico que recibe el bebé.
5. No cumplen recomendaciones sanitarias
Organismos de salud y guías de lactancia recomiendan usar recipientes específicos para leche materna, libres de BPA, de grado alimentario y correctamente rotulados. Los frascos de laboratorio no cumplen estas recomendaciones y su uso no está avalado para alimentación infantil.
¿Qué recipientes sí se recomiendan?
- Bolsas específicas para almacenamiento de leche materna
- Frascos de vidrio o plástico libres de BPA, de uso alimentario
- Recipientes con tapa hermética, aptos para frío y congelación
Siempre es importante rotular cada envase con la fecha de extracción y respetar los tiempos seguros de conservación.
Aunque puedan parecer una opción práctica, los frascos de laboratorio no son seguros ni adecuados para almacenar leche materna. Elegir recipientes diseñados específicamente para este fin es una forma sencilla y efectiva de proteger la salud del bebé y asegurar que reciba todos los beneficios de la leche materna.
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Estefania Salinas - Puericultora
Bibliografía
Las recomendaciones se basan en guías oficiales que indican el uso exclusivo de recipientes aptos para alimentos, limpios y diseñados para leche materna, lo que excluye frascos de laboratorio u otros envases no destinados a alimentación infantil.
- Centers for Disease Control and Prevention. (2023). Proper handling and storage of human milk.
https://www.cdc.gov/breastfeeding/breast-milk-preparation-and-storage/handling-breastmilk.html - Mayo Clinic. (2022). Almacenamiento de la leche materna: Consejos para madres lactantes.
https://www.mayoclinic.org/es/healthy-lifestyle/infant-and-toddler-health/in-depth/breast-milk-storage/art-20046350 - Academy of Breastfeeding Medicine. (2017). ABM Clinical Protocol #8: Human milk storage information for home use (Revised)
- UNICEF. (2019). Guía para la instalación y funcionamiento de salas de lactancia materna en centros de trabajo.
https://www.unicef.org - World Health Organization. (2023). Infant and young child feeding: Breastfeeding.
https://www.who.int/health-topics/breastfeeding


