La leche materna y el microbioma del bebé: un diálogo vivo desde el nacimiento
Durante los primeros meses de vida, el bebé atraviesa un proceso fundamental para su salud presente y futura: la formación de su microbiota intestinal. Este conjunto de microorganismos cumple funciones esenciales en la digestión, la maduración del sistema inmunológico y la protección frente a infecciones. En este escenario, la lactancia materna cumple un rol clave que va mucho más allá de la nutrición.
La leche materna no es un líquido estéril. Es un sistema biológico dinámico y complejo que contiene bacterias vivas, anticuerpos, células inmunes, oligosacáridos, enzimas y otros componentes bioactivos. Su composición cambia a lo largo del tiempo y se adapta a las necesidades del bebé.
Entre los microorganismos presentes en la leche materna se encuentran bacterias beneficiosas como Bifidobacterium, Lactobacillus, Streptococcus y Staphylococcus. Estas bacterias participan activamente en la colonización del intestino del bebé, especialmente durante los primeros meses de vida, cuando la leche materna suele ser su principal fuente de contacto microbiano.
Diversos estudios han demostrado que existen cepas bacterianas compartidas entre la leche materna y el intestino del lactante. Las bifidobacterias, en particular, predominan en los bebés amamantados de forma exclusiva y se asocian con una mejor salud intestinal e inmunológica.
La lactancia exclusiva durante los primeros seis meses favorece una microbiota más estable y rica en bacterias beneficiosas. En contraste, la interrupción temprana de la lactancia puede modificar este equilibrio.
Además, factores como el tipo de parto influyen en este proceso. Los bebés nacidos por parto vaginal suelen presentar una mayor persistencia de bacterias compartidas con su madre, mientras que los nacidos por cesárea tienden a desarrollar una microbiota más diversa, pero menos estable en las primeras etapas.
La leche materna no solo aporta microorganismos, también contiene oligosacáridos que actúan como prebióticos. Estos componentes alimentan selectivamente a las bacterias beneficiosas del intestino, especialmente a las bifidobacterias.
Gracias a esta combinación, la leche materna funciona al mismo tiempo como probiótico y prebiótico, creando un entorno favorable para el desarrollo del microbioma infantil.
La relación entre la leche materna y el bebé no es un proceso unidireccional. Investigaciones recientes muestran que la composición de la leche puede variar en respuesta al microbioma del bebé. Esto sugiere la existencia de un verdadero diálogo biológico entre madre e hijo.
Se cree que este intercambio puede darse a través de señales inmunológicas, metabolitos bacterianos del bebé o incluso mediante bacterias orales que regresan a la glándula mamaria durante la succión.
La lactancia materna es un sistema vivo de comunicación y adaptación continua. A través de la leche, la madre no solo nutre, sino que acompaña activamente el desarrollo inmunológico y microbiano de su bebé.
Comprender este proceso permite valorar la lactancia desde una mirada más amplia, respetuosa y basada en la biología, reconociendo que cada vínculo de lactancia es único y profundamente interdependiente.
Estefania Salinas - Puericultora
Este artículo se elaboró a partir de la adaptación y síntesis de información científica divulgada por Microbioblog, en el artículo “Diálogo microbiano: cómo madre y bebé se comunican a través de la leche”. https://microbioblog.es/dialogo-microbiano-como-madre-y-bebe-se-comunican-a-traves-de-la-leche
Fotografia: Linnsej Photography (innsej.se)
Es inmunoterapia para los recién nacidos más vulnerables.
El calostro es la primera leche que produce el pecho y está cargada de beneficios, si te interesa leer un poco más sobre el calostro te invito a leer este post https://nuestroespaciodelactancia.com/calostro-la-primera-leche-materna-y-su-impacto-en-el-bebe/
En bebés prematuros o de muy bajo peso al nacer (menos de 1.500) o con dificultades médicas, una práctica clave es la calostroterapia, que consiste en administrar pequeñas gotas de calostro en la mucosa oral del bebé (parte interna de la mejilla para su absorción), incluso si no puede alimentarse directamente.
La administración de calostro en la mucosa oral no es lo mismo que la alimentación ni la reemplaza, la calostroterpia tiene una finalidad inmunológica.
La calostroterapia también favorece el vínculo y fortalece la motivación materna, ya que permite a la madre involucrarse activamente desde el inicio, aumentando su confianza y facilitando el establecimiento y la continuidad de la producción de leche.
El calostro es un verdadero medicamento natural para los bebés más vulnerables.
¿Conocías este uso del calostro?
Estefania Salinas - Puericultora
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la orientación personalizada de un profesional de la salud. No pretende dar un diagnóstico y/o tratamiento. Ante cualquier duda, consulta con un especialista.
Amamantar es un proceso natural, pero eso no significa que sea sencillo desde el primer día.
Dar el pecho debería sentirse cómodo, natural y tranquilo. Sin embargo, muchas madres experimentan dolor desde los primeros días, y es una de las razones más frecuentes para pedir ayuda. Aunque es común, el dolor al amamantar no es normal y casi siempre puede resolverse con acompañamiento adecuado.
¿Entonces, por qué cuando una madre tiene dolor en su lactancia no busca ayuda?
Cuando nos duele un diente vamos al dentista, cuando nos duele la garganta, el estómago, la espalda, etc lo entendemos como algo que no es normal y generalmente vamos a un médico, entonces, ¿por qué cuando hay dolor de pezones y grietas sangrantes no buscamos ayuda profesional en lactancia?
Básicamente porque se cree que esto es normal, que es necesario y que es parte del proceso de amamantar.
Hasta yo lo creí con mi primera lactancia. No fue hasta mi segunda maternidad que supe que el dolor ni era normal ni era necesario, y de hecho ya no lo experimenté.
Así es, dar el pecho no tiene porqué doler, la función biológica de los pechos es la de amamantar, por tanto están listos para cumplir con esa tarea (y no hace falta prepararlos durante el embarazo).
Las señales más frecuentes son tirones, sensación de succión fuerte o dolor persistente durante o después de la toma. Si la molestia continúa, es importante no normalizarla: un pequeño ajuste en la posición o en la técnica puede cambiar por completo la experiencia.
Como ves, el dolor siempre responde a una causa, por lo que es importante dar con el motivo en lugar de considerarlo normal (dejando que el problema se agrave al no darle una solución oportuna).
Recibir acompañamiento especializado permite identificar la causa real, corregir la postura, mejorar el agarre y recuperar la confianza.
Acompañarte en este proceso no se trata solo de corregir una técnica; se trata de cuidar tu bienestar, tu confianza y el vínculo con tu bebé. Imagina poder ofrecer el pecho sin miedo, sin tensión y con la tranquilidad de saber que ambos están disfrutando.
Si estás viviendo dolor al amamantar, no estás sola. Existen soluciones y un camino para lograr una lactancia más cómoda, segura y placentera https://nuestroespaciodelactancia.com/servicio/asesoria-de-lactancia/
Estefania Salinas - Puericultora
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Esta es una de las dudas más frecuentes durante las primeras semanas de lactancia. No poder ver cuánta leche sale del pecho puede generar inseguridad, pero el cuerpo del bebé da señales claras de que todo va bien.
Un bebé que se alimenta adecuadamente suele mamar entre 8 y 12 veces en 24 horas, con succiones rítmicas y pausas para tragar. Sus mejillas se ven redondeadas y relajadas al succionar, y después de la toma parece relajado, tranquilo o se queda dormido.
Orina clara y abundante (al menos 6 pañales mojados al día después del quinto día de vida).
Deposiciones amarillas, semilíquidas y frecuentes especialmente durante el primer mes.
Aumento de peso progresivo (bebés comienzan a ganar peso desde 4to-5to día de vida)
Piel hidratada y tono activo.
Madre no tiene dolor ni los pechos excesivamente congestionados.
Siente confianza en su capacidad de producción.
Si notas dolor persistente, grietas, tomas muy largas sin descanso o poco aumento de peso, puede haber un problema en el agarre o la técnica de lactancia. En esos casos, el acompañamiento especializado puede ayudarte a identificar la causa y recuperar la confianza en tu proceso.
Si tienes dudas o algo no se siente bien, puedes escribirme para recibir un acompañamiento personalizado que te brinde seguridad y tranquilidad https://nuestroespaciodelactancia.com/servicio/asesoria-de-lactancia/
Estefania Salinas - Puericultora
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La mastitis es una inflamación del tejido mamario (es un proceso inflamatorio de la mama, seguido o no de infección) que puede presentarse con dolor, enrojecimiento, endurecimiento de una zona del pecho, malestar general y fiebre. Aunque puede tener causas infecciosas, muchas veces se trata de una mastitis inflamatoria no bacteriana. Por eso, el manejo debe ser cuidadoso y actualizado.
Las principales causas están relacionadas con la hiperlactación y/o la disbiosis .
Durante años se indicaron intervenciones que hoy sabemos que pueden ser contraproducentes.
🚫 Aplicar calor local: aunque antes se creía útil, aumenta la vasodilatación y la inflamación.
🚫 Realizar masajes intensos en el área afectada: puede lesionar los tejidos y empeorar la inflamación.
🚫 Extraerse en exceso para "vaciar el pecho": esto puede sobreestimular la producción de leche y perpetuar el problema.
🚫 Esterilizar extractores diariamente: la limpieza con agua y jabón, suele ser suficiente en condiciones normales (bebé a término sano).
🚫 Comenzar antibióticos sin evaluación profesional: no toda mastitis es infecciosa, y el uso innecesario de antibióticos puede ser perjudicial.
Puedes leer las recomendaciones actualizadas para el manejo de la mastitis aquí https://nuestroespaciodelactancia.com/tratamientos-actualizados-del-espectro-de-la-mastitis-protocolo-abm-36-2022/
La evidencia actual resalta la importancia de una mirada integral: evaluar el bienestar general de la madre, revisar el agarre del bebé, optimizar las tomas, favorecer el descanso y brindar apoyo emocional. En muchos casos, un acompañamiento profesional puede resolver la mastitis sin necesidad de intervenciones invasivas.
Escuchar al cuerpo, actuar con calma y buscar ayuda especializada en lactancia son claves para una recuperación efectiva. Un acompañamiento adecuado permite aliviar el dolor, sostener la lactancia y evitar complicaciones https://nuestroespaciodelactancia.com/servicio/asesoria-de-lactancia/
Bibliografía: Academy of Breastfeeding Medicine Clinical Protocol #36: The Mastitis Spectrum, Revised 2022
Estefania Salinas - Puericultora
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Cuando se habla de banco de leche materna, muchas veces se piensa en congeladores llenos de frascos de leche materna, pero lo que ves en redes no representa la realidad ni la experiencia de la mayoría.
Si estas armando tu banco de leche y has buscando información o te has topado con fotos en internet, pareciera que todas logran acumular litros y litros...pero, ¿es eso realista? No, no lo es
Un banco de leche en casa puede ser pequeño y práctico: lo justo para tener leche de respaldo si es necesario. No se trata de acumular grandes cantidades, sino de responder a necesidades puntuales, como un regreso al trabajo o una salida ocasional.
Pocos frascos o bolsitas.
Leche que rota frecuentemente.
Lo necesario según tus necesidades.
¿Vas a salir unas horas?
¿Vuelves al trabajo?
¿Solo quieres un respaldo?
También dependerá de la edad de tu bebé.
No hay una cantidad única para todas.
Compararse con imágenes de redes sociales puede generar ansiedad. Cada cuerpo produce diferente y no todas las lactancias requieren lo mismo.
Crear un banco de leche realista y ajustado a tu situación es parte de una lactancia materna informada y tranquila.
Si tienes dudas sobre extracción, conservación o uso de la leche, una asesoría en lactancia te brinda información actualizada y acompañamiento personalizado https://nuestroespaciodelactancia.com/servicio/asesoria-de-lactancia/
Estefania Salinas - Puericultora
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La lactancia materna está rodeada de información valiosa, pero también de muchos mitos que pueden generar dudas e inseguridad. Desmentirlos ayuda a tomar decisiones informadas y vivir este proceso con más confianza.
1. "Si tienes pechos pequeños, no producirás suficiente leche."
Falso. El tamaño del pecho no influye en la producción, ya que esta depende del tejido glandular, no del tamaño externo.
2. "Hay que dar el pecho cada 3 horas."
La lactancia es a libre demanda. Ofrecer el pecho cuando el bebé lo pide es lo ideal para mantener una buena producción y responder a sus necesidades.
3. "La leche materna después de los 6 meses ya no alimenta."
Falso. La leche materna sigue siendo una fuente importante de nutrientes y defensas incluso después del primer año y más allá.
4. "Si el bebé llora mucho, es porque tu leche no lo alimenta."
El llanto puede tener muchas causas. No siempre está relacionado con hambre.
5. "La lactancia duele."
La lactancia no debería doler. Si hay dolor, es señal de que puede haber un mal agarre o algún problema que necesita acompañamiento.
6. "No puedes amamantar si estás enferma o tomando medicamentos."
En la mayoría de los casos, sí se puede. Solo algunos medicamentos están contraindicados. Consultar con una profesional actualizada es clave. Puedes revisar también la compatibilidad en www.e-lactancia.org
7. "Hay que preparar los pezones durante el embarazo."
Esto es completamente innecesario y contraproducente, los pezones vienen de fábrica listos para amamantar, si se producen grietas no es por no haber preparado los pezones, es por un agarre superficial o un problema anatómico en la boca del bebé o succión disfuncional o compensatoria.
Cada experiencia de lactancia es única y, cuando surgen dificultades, el acompañamiento adecuado puede brindar claridad y sostén https://nuestroespaciodelactancia.com/servicio/asesoria-de-lactancia/
Estefania Salinas - Puericultora
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La pérdida de un bebé ya sea durante el embarazo o poco después del nacimiento es un tema muy delicado, socialmente silenciado y pareciera que es algo de lo que no hay que hablar, pero sucede mucho más de lo que uno imagina y es necesario que deje de ser un tabú para que las madres y padres que pasan por esta experiencia puedan ser acompañados de la manera más respetuosa y empática posible.
Se considera que es una pérdida gestacional cuando sucede antes de las 20 semanas de gestación y muerte perinatal cuando se produce entre la semana 28 de gestación y los primeros siete días de vida después del nacimiento.
En relación a la lactancia, hay que tener en cuenta que puede producirse una bajada de leche tras una pérdida gestacional a partir de la semana 16 o incluso antes, desde la semana 13.
Entonces ¿qué sucede con la lactancia cuando la madre ha perdido a su bebé o este ha fallecido a los pocos días de nacer?
-Inhibición farmacológica: se utiliza un remedio que actúa a nivel hormonal para evitar la bajada de leche, es eficaz usado en las primeras 24 horas post parto.
-Inhibición fisiológica: se puede realizar una disminución gradual de la producción extrayéndose la leche solo hasta aliviar la congestión, de esta manera la producción irá desapareciendo paulatinamente.
-También está la opción de extraerse y donar la leche: algunas madres toman esa decisión porque sienten que esto las ayuda en el proceso emocional después de haber sufrido la pérdida. En todo caso, es la madre la que decide qué quiere hacer y las puericultoras y asesoras de lactancia debemos acompañarlas y guiarlas en el proceso que hayan decidido respetando su decisión.
Las madres que pasan por esta experiencia necesitan mucha empatía y apoyo emocional de la familia, amigos y del personal médico y nunca se les debería imponer la inhibición farmacológica como única alternativa. La madre debe ser correcta y respetuosamente informada acerca de las opciones que existen para que pueda decidir lo que siente que le ayudará más a sobrellevar esta experiencia.
La lactancia en contextos de muerte gestacional o perinatal es un proceso profundamente personal y único. Contar con información clara y un acompañamiento respetuoso puede marcar una gran diferencia en este momento tan delicado.
Si estás atravesando una pérdida y necesitas orientación en relación con la lactancia, aquí puedes conocer mi servicio de acompañamiento personalizado https://nuestroespaciodelactancia.com/servicio/asesoria-de-lactancia/
Estefania Salinas - Puericultora
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Crédito a la imagen: desconocido
La lactancia materna es un proceso natural, pero eso no significa que sea sencillo o intuitivo desde el inicio. Muchas veces, pequeños errores pueden generar molestias, afectar la producción de leche o incluso llevar al abandono temprano de la lactancia.
1. Mal agarre al pecho
Un agarre inadecuado puede causar dolor, grietas y que el bebé no tome suficiente leche. Un buen agarre es clave para una lactancia materna efectiva y sin dolor. Si hay molestias persistentes, es importante pedir ayuda cuanto antes.
2. Aguantar dolor en las tomas o extracciones
Siempre se puede revisar y corregir algo para mejorar la experiencia de amamantar.
3. Espaciar tomas o seguir horarios estrictos
La lactancia a libre demanda permite mantener la producción y responder a las necesidades reales del bebé. Seguir horarios fijos puede afectar la ingesta de leche y generar estrés innecesario.
4. Sostener el pecho en forma de tijera
Esta técnica puede comprimir los conductos y dificultar la salida de leche. Es preferible usar el agarre en “C”, que ofrece mayor comodidad y eficacia.
5. Introducción temprana de biberones o chupetes
El uso precoz puede generar confusión en la mecánica de succión y de flujo de leche. Si es necesario suplementar, existen alternativas como el vasito, jeringa dedo o el dedo con sonda, que respetan más la succión fisiológica.
6. Pensar que “si pide seguido” es señal de poca leche
Para valorar una ingesta adecuada de leche se debe valorar toda la dinámica de lactancia, observar valorar la toma, junto con datos de salud de mamá y bebé.
7. No buscar apoyo si hay dolor
8. No proteger la producción cuando hay separación o cuando bebe no tiene tomas efectivas
En estos casos las extracciones son necesarias y útiles.
9. Aplicar calor y masajear vigorosamente el pecho en congestión, obstrucción o mastitis
Para desinflamar usamos frio y el masaje fuerte no esta recomendado.
10. Extraerse sin una guía o finalidad definida
Puede llevar a sobreproducción si no se hace con cuidado.
11. Tomar mates o alimentos pensando que aumentaran la producción pero no estimular el pecho
12. Creer que la lactancia es “todo o nada”
Cada historia de lactancia es única, y todas las experiencias son validas y merecen ser respetadas.
Recuerda que no estás sola. Si tienes dudas, dolor o sientes que algo no va bien, buscar apoyo especializado puede ayudarte a disfrutar de una lactancia más tranquila y segura https://nuestroespaciodelactancia.com/servicio/asesoria-de-lactancia/
Estefania Salinas - Puericultora
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Soy Stefi: madre de dos, puericultora, asesora y máster en lactancia, y educadora de masaje infantil. Pero antes de todo eso, fui una madre lactante, viviendo una experiencia que me transformó por completo.
Desde siempre supe que me gustaba escuchar, acompañar y enseñar. Lo que no sabía era qué quería enseñar, a quiénes acompañar ni cómo hacerlo. La maternidad me sumergió en un nuevo rol y, como muchas, sentí que necesitaba reconectarme conmigo misma.
Fue entonces cuando descubrí que podía unir mi vocación con el mundo de la puericultura y la maternidad.
Durante el embarazo de mi hija (mi segundo bebé), comencé a leer con más profundidad sobre lactancia. Ya había amamantado a mi hijo mayor y esa experiencia me había encantado. Con ella entendí que ahí, en ese vínculo tan íntimo, estaba lo que yo quería hacer: acompañar.
En 2018, alguien me dijo: “¿Por qué no te formas como asesora?”. Aunque parecía obvio, nunca se me había ocurrido. Esa misma noche busqué cursos y al día siguiente ya estaba inscrita. Lo hice sin pensar que terminaría trabajando de esto... pero la vida me fue llevando.
Una mamá que asesoré me recomendó con su amiga, luego con otra, y así, sin darme cuenta, empecé a construir este camino profesional en la lactancia materna. Estoy profundamente agradecida a esas primeras mujeres que confiaron en mí y me dieron el impulso que necesitaba.
Desde entonces no he parado de formarme y especializarme. Me apasiona la asesoría de lactancia materna, y cada encuentro me recuerda por qué elegí este camino. Mi objetivo desde el primer día ha sido ofrecer un acompañamiento en lactancia que sea empático, respetuoso y basado en evidencia.
Siempre tuve el apoyo de mi familia, que creyó en mí incluso cuando yo aún no lo hacía.
Pero la verdadera transformación ocurrió cuando empecé a creer en mí misma.
Hoy, con 43 años, me siento más plena que nunca.
Gracias por estar aquí y por ser parte de este espacio.
Si estás atravesando dificultades con la lactancia, deseas preparar tu lactancia desde el embarazo o te interesa conectar con tu bebé a través del masaje infantil un acompañamiento personalizado puede marcar la diferencia. Ofrezco asesorías y talleres de manera presencial en Cochabamba, y virtual a otras ciudades del país https://nuestroespaciodelactancia.com/servicios/

