Durante muchos años los baños de sol fueron una práctica común para “fortalecer” al recién nacido o ayudar a disminuir la ictericia. Sin embargo, la evidencia actual muestra que no son necesarios y pueden ser riesgosos para la piel y la salud del bebé. Hoy se sabe que la exposición directa al sol no es segura en menores de 6 meses, incluso en horarios aparentemente “seguros”.
La piel del recién nacido es extremadamente delicada, más fina y con menor capacidad de defenderse frente a la radiación ultravioleta. Exponerlo al sol, aunque sea por pocos minutos, puede aumentar el riesgo de quemaduras solares, deshidratación, alteraciones térmicas y daños acumulativos que se expresan más adelante en la vida.
Para la ictericia, los baños de sol tampoco son una recomendación actual. Los organismos internacionales —incluyendo la Academia Americana de Pediatría (AAP)— indican que la fototerapia clínica es el tratamiento seguro cuando es necesario. Además, muchos casos de ictericia fisiológica se resuelven de manera natural con lactancia frecuente y adecuada valoración profesional.
Si necesitas apoyar al bebé durante este proceso, es importante evitar remedios caseros y buscar acompañamiento especializado. La luz solar no sustituye la evaluación ni el tratamiento indicado por profesionales capacitados.
Estefania Salinas - Puericultora
Bibliografía:
American Academy of Pediatrics (AAP). Guidelines for Phototherapy in Newborns y Sun Safety for Babies.
Organización Mundial de la Salud (OMS). Cuidado del recién nacido pequeño y enfermo.
Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Infant Sun Safety.
Canadian Paediatric Society. Sun exposure and infants.
Maisels MJ, McDonagh AF. Phototherapy for Neonatal Jaundice. New England Journal of Medicine.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la orientación personalizada de un profesional de la salud. No pretende dar un diagnóstico y/o tratamiento. Ante cualquier duda, consulta con un especialista.

