Amamantar es un proceso natural, pero eso no significa que sea sencillo desde el primer día.

Dar el pecho debería sentirse cómodo, natural y tranquilo. Sin embargo, muchas madres experimentan dolor desde los primeros días, y es una de las razones más frecuentes para pedir ayuda. Aunque es común, el dolor al amamantar no es normal y casi siempre puede resolverse con acompañamiento adecuado.

¿Entonces, por qué cuando una madre tiene dolor en su lactancia no busca ayuda?

Cuando nos duele un diente vamos al dentista, cuando nos duele la garganta, el estómago, la espalda, etc lo entendemos como algo que no es normal y generalmente vamos a un médico, entonces, ¿por qué cuando hay dolor de pezones y grietas sangrantes no buscamos ayuda profesional en lactancia?

Básicamente porque se cree que esto es normal, que es necesario y que es parte del proceso de amamantar.

Hasta yo lo creí con mi primera lactancia. No fue hasta mi segunda maternidad que supe que el dolor ni era normal ni era necesario, y de hecho ya no lo experimenté.

Así es, dar el pecho no tiene porqué doler, la función biológica de los pechos es la de amamantar, por tanto están listos para cumplir con esa tarea (y no hace falta prepararlos durante el embarazo).

El dolor suele aparecer por:

Las señales más frecuentes son tirones, sensación de succión fuerte o dolor persistente durante o después de la toma. Si la molestia continúa, es importante no normalizarla: un pequeño ajuste en la posición o en la técnica puede cambiar por completo la experiencia.

Como ves, el dolor siempre responde a una causa, por lo que es importante dar con el motivo en lugar de considerarlo normal (dejando que el problema se agrave al no darle una solución oportuna).

Recibir acompañamiento especializado permite identificar la causa real, corregir la postura, mejorar el agarre y recuperar la confianza.

Acompañarte en este proceso no se trata solo de corregir una técnica; se trata de cuidar tu bienestar, tu confianza y el vínculo con tu bebé. Imagina poder ofrecer el pecho sin miedo, sin tensión y con la tranquilidad de saber que ambos están disfrutando.

Si estás viviendo dolor al amamantar, no estás sola. Existen soluciones y un camino para lograr una lactancia más cómoda, segura y placentera https://nuestroespaciodelactancia.com/servicio/asesoria-de-lactancia/

Estefania Salinas - Puericultora

Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la orientación personalizada de un profesional de la salud. No pretende dar un diagnóstico y/o tratamiento. Ante cualquier duda, consulta con un especialista.

La leche materna es un fluido vivo y cambiante, por lo que puede variar de color según procesos fisiológicos, alimentación, medicamentos o, en pocos casos, por alguna patología.

A continuación, te explico los colores más frecuentes de la leche materna y sus posibles causas:

💧 Transparente o azulada: corresponde a la leche del inicio de la toma, rica en suero.

🟡 Amarilla: corresponde al color del calostro, que es denso y amarillento; también puede verse más amarilla al final de la toma. Si quieres conocer por qué el calostro es tan importante en los primeros días de vida, te lo explico en este post sobre qué es el calostro y por qué es tan valioso para el recién nacido https://nuestroespaciodelactancia.com/calostro-la-primera-leche-materna-y-su-impacto-en-el-bebe/

🟠 Naranja: aparece por el consumo de alimentos ricos en betacarotenos, algunos medicamentos o episodios de mastitis.

🟢 Verde: puede deberse a alto consumo de hojas verdes, bebidas isotónicas, suplementos o ectasia ductal.

Negra: está relacionada con ciertos fármacos, especialmente los usados para el acné.

🟤 Marrón: puede presentarse en el síndrome de “tuberías oxidadas”.

🩸Leche rosada o roja: Debido a grietas sangrantes, mastitis. La colonización por la bacteria “Serratia marcescens” puede presentar un color rosado y su adquisición es mayoritariamente hospitalaria, en este caso se debe acudir al médico.

Estefania Salinas - Puericultora

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Muchas son las madres que desean amamantar, sin embargo, la mayoría tiene dificultades al inicio de la lactancia, ya sea por desconocimiento, por prácticas y protocolos desactualizados de los hospitales, partos demasiado intervenidos, creencias y consejos erróneos, etc.

Por eso creo que es de suma importancia conocer algunas de las claves para empezar la lactancia con buen pie:

Si estás embarazada, el taller prenatal puede ayudarte con información clara y basada a prepararte el inicio de la lactancia https://nuestroespaciodelactancia.com/servicio/taller-prenatal-de-lactancia/

Estefania Salinas - Puericultora

Ilustración: @spiritysol

Buscar ayuda significa que deseas cuidar tu lactancia y sentirte acompañada en el proceso.

Estas son algunas situaciones en las que una puericultora/asesora de lactancia puede ayudarte:

También es valioso pedir apoyo antes de que aparezca una dificultad, por ejemplo durante el embarazo o en los primeros días postparto, para comenzar la lactancia con confianza y herramientas claras.

Si deseas un espacio para sentirte escuchada, comprender lo que está pasando y recibir orientación personalizada, puedes escribirme y te acompaño de manera personalizada https://nuestroespaciodelactancia.com/servicio/asesoria-de-lactancia/

Estefania Salinas - Puericultora

Esta es una de las dudas más frecuentes durante las primeras semanas de lactancia. No poder ver cuánta leche sale del pecho puede generar inseguridad, pero el cuerpo del bebé da señales claras de que todo va bien.

Un bebé que se alimenta adecuadamente suele mamar entre 8 y 12 veces en 24 horas, con succiones rítmicas y pausas para tragar. Sus mejillas se ven redondeadas y relajadas al succionar, y después de la toma parece relajado, tranquilo o se queda dormido.

Otras señales de que la lactancia va bien son:

Si notas dolor persistente, grietas, tomas muy largas sin descanso o poco aumento de peso, puede haber un problema en el agarre o la técnica de lactancia. En esos casos, el acompañamiento especializado puede ayudarte a identificar la causa y recuperar la confianza en tu proceso.

Si tienes dudas o algo no se siente bien, puedes escribirme para recibir un acompañamiento personalizado que te brinde seguridad y tranquilidad https://nuestroespaciodelactancia.com/servicio/asesoria-de-lactancia/

Estefania Salinas - Puericultora

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Qué es la inducción de la lactancia?

Es posible inducir la producción de leche en mujeres que no han estado embarazadas ni han amamantado previamente mediante protocolos de inducción que incluyen fármacos para simular el estado hormonal del embarazo y la retirada de los mismos para imitar el descenso hormonal del parto, junto con galactogogos, fitoterapia y la estimulación frecuente del pecho con extractor.

Este proceso permite entonces la posibilidad de amamantar a un hijo adoptivo o de vientre subrogado, pudiendo así establecer un vínculo afectivo entre ambos, tan beneficioso como las razones nutritivas.

En cuanto a la cantidad de leche producida en lactancias inducidas, los estudios muestran que puede no ser suficiente para sostener una lactancia materna exclusiva, pero también se afirma que con una lactancia parcial las madres suelen sentirse satisfechas ya que es el fortalecimiento del vínculo la mayor meta en estos casos.

El proceso de inducción intenta imitar la fisiología hormonal propia del embarazo y el postparto, por lo que se iniciara una primera fase, en la que gracias a las pastillas anticonceptivas, se conseguirán niveles hormonales elevados de estrógeno y progesterona, simulando el embarazo que ayudan a preparar el pecho para que, cuando se deje su uso y se continúe solo con la domperidona y se empiece con la estimulación del pecho, se empezará la fase 2 simulando el post parto donde el descenso hormonal de progesterona y la succión inducirán la subida de los niveles de prolactina y oxitocina para que dé lugar a la producción de leche.

Definir la meta:

En una inducción es importante definir que es una “lactancia inducida exitosa" para cada madre, dado que será exitosa o no en función de sus metas y expectativas propias, que pueden ser nutricionales o emocionales, por lo que se hace necesario definir la meta de cada madre antes de iniciar el proceso.

El método de inducción farmacológico más ampliamente usado es el protocolo de Jack Newman y Leonore Goldfarb, y cuyo objetivo principal es imitar la fisiología hormonal propia del embarazo que induce los cambios necesarios en el pecho (desarrollo mamario), preparándolo para la lactancia, y la situación hormonal postparto que promueve la producción de leche.

Una vez el bebé nace o llega a la familia, se debe seguir con las dosis de domperidona y amamantarlo en cuanto sea posible y con frecuencia. Además, se recomienda seguir con las extracciones para establecer la producción. Dependiendo de cada caso, la domperidona podrá reducirse hasta dejar de necesitarla.

Necesitas asesoría profesional para una lactancia inducida? https://nuestroespaciodelactancia.com/servicio/asesoria-de-lactancia/

Estefania Salinas - Puericultora

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Al nacer, la piel del bebé está cubierta por una sustancia blanca llamada vérnix caseoso. Este manto natural cumple funciones clave: protege la piel del recién nacido, ayuda a regular su temperatura y actúa como barrera antimicrobiana. Junto al microbioma que adquiere en el parto, constituye una defensa biológica que no debería eliminarse de inmediato, si quieres saber qué es el vérnix caseoso, para qué sirve y por qué se recomienda no retirarlo de inmediato, puedes leer este artículo sobre el vérnix caseoso https://nuestroespaciodelactancia.com/vernix-caseoso-que-es-y-para-que-sirve/

Bañar al bebé en las primeras horas puede alterar este equilibrio, eliminar bacterias beneficiosas y afectar su adaptación al nuevo entorno.

El primer baño en casa es un momento muy esperado para muchas familias. Sin embargo, también puede generar dudas: ¿cuándo es el mejor momento? ¿Qué productos usar? ¿Y si el bebé llora? La buena noticia es que no hay prisa: el baño puede esperar, y lo más importante es que sea una experiencia positiva, tanto para el bebé como para quien lo cuida.

¿Cuándo bañar al bebé por primera vez en casa?
Las recomendaciones actuales, respaldadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y expertos en neonatología, indican que lo ideal es esperar al menos 24 a 48 horas después del nacimiento priorizando el contacto piel con piel y la lactancia. Si en el hospital o en casa no se realizó el baño, y el bebé no tiene restos de sangre, meconio o líquidos, no es urgente bañarlo.

En casa, se puede seguir postergando el baño unos días si el bebé está limpio, cómodo y no hay una necesidad específica. Durante este tiempo, se puede realizar una higiene localizada en pliegues, genitales y rostro con agua tibia y una tela suave o gasa.

¿Cómo preparar el primer baño en casa?
Lo más importante es preparar un entorno tranquilo, sin apuros ni distracciones. Estos son algunos consejos:

Después del baño
El mejor cierre para el primer baño es el contacto piel con piel o una toma de pecho. Esto ayuda a regular la temperatura del bebé, refuerza el vínculo y le transmite seguridad.

El baño no es solo una rutina de higiene, sino una experiencia sensorial. Se trata de ofrecerle al bebé un momento de conexión, calma y cuidado respetuoso. Cada familia puede decidir informada, sabiendo que menos es más en los primeros cuidados.

Si tienes muchas dudas respecto a este tema o a los cuidados de tu bebé el taller de cuidados del recién nacido es para ti https://nuestroespaciodelactancia.com/servicio/taller-cuidados-del-recien-nacido/

Estefania Salinas - Puericultora

La mastitis es una inflamación del tejido mamario que puede presentarse con dolor, enrojecimiento, endurecimiento de una zona del pecho, malestar general y fiebre. Aunque puede tener causas infecciosas, muchas veces se trata de una mastitis inflamatoria no bacteriana. Por eso, el manejo debe ser cuidadoso y actualizado.

El tratamiento consiste en drenaje linfático manual, extracción de alivio, lactancia materna fisiológica, uso de compresas frías y antiinflamatorios.

Recomendaciones generales

Tratamientos según la condición

  1. Mastitis inflamatoria: manejo conservador. No requiere antibióticos salvo empeoramiento.

  2. Mastitis bacteriana: antibióticos (Dicloxacilina o Cefalexina 500 mg cada 6 h por 10–14 días). Continuar lactancia.

  3. Flemón: puede requerir antibióticos y seguimiento con imágenes.

  4. Absceso: drenaje necesario. Se mantiene lactancia si es posible.

  5. Galactocele: drenaje si es sintomático. Añadir antibióticos si hay infección.

  6. Mastitis subaguda: considerar probióticos (L. fermentum o L. salivarius).

  7. Mastitis recurrente: realizar cultivo de leche, revisar prácticas de lactancia y uso de extractores. Considerar evaluación por especialista.

Este resumen no reemplaza una valoración profesional. Siempre se recomienda acompañamiento por especialista en lactancia y/o personal médico capacitado https://nuestroespaciodelactancia.com/servicio/asesoria-de-lactancia/

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La mastitis es una inflamación del tejido mamario (es un proceso inflamatorio de la mama, seguido o no de infección) que puede presentarse con dolor, enrojecimiento, endurecimiento de una zona del pecho, malestar general y fiebre. Aunque puede tener causas infecciosas, muchas veces se trata de una mastitis inflamatoria no bacteriana. Por eso, el manejo debe ser cuidadoso y actualizado.

Las principales causas están relacionadas con la hiperlactación y/o la disbiosis .

Durante años se indicaron intervenciones que hoy sabemos que pueden ser contraproducentes.

Gracias a la investigación y la experiencia clínica, se han identificado prácticas que ya no se recomiendan porque pueden empeorar los síntomas o generar complicaciones:

🚫 Aplicar calor local: aunque antes se creía útil, aumenta la vasodilatación y la inflamación.

🚫 Realizar masajes intensos en el área afectada: puede lesionar los tejidos y empeorar la inflamación.

🚫  Extraerse en exceso para "vaciar el pecho": esto puede sobreestimular la producción de leche y perpetuar el problema.

🚫 Esterilizar extractores diariamente: la limpieza con agua y jabón, suele ser suficiente en condiciones normales (bebé a término sano).

🚫 Comenzar antibióticos sin evaluación profesional: no toda mastitis es infecciosa, y el uso innecesario de antibióticos puede ser perjudicial.

Puedes leer las recomendaciones actualizadas para el manejo de la mastitis aquí https://nuestroespaciodelactancia.com/tratamientos-actualizados-del-espectro-de-la-mastitis-protocolo-abm-36-2022/

La evidencia actual resalta la importancia de una mirada integral: evaluar el bienestar general de la madre, revisar el agarre del bebé, optimizar las tomas, favorecer el descanso y brindar apoyo emocional. En muchos casos, un acompañamiento profesional puede resolver la mastitis sin necesidad de intervenciones invasivas.

Escuchar al cuerpo, actuar con calma y buscar ayuda especializada en lactancia son claves para una recuperación efectiva.  Un acompañamiento adecuado permite aliviar el dolor, sostener la lactancia y evitar complicaciones https://nuestroespaciodelactancia.com/servicio/asesoria-de-lactancia/

Bibliografía: Academy of Breastfeeding Medicine Clinical Protocol #36: The Mastitis Spectrum, Revised 2022

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Cuando se habla de banco de leche materna, muchas veces se piensa en congeladores llenos de frascos de leche materna, pero lo que ves en redes no representa la realidad ni la experiencia de la mayoría.

Si estas armando tu banco de leche y has buscando información o te has topado con fotos en internet, pareciera que todas logran acumular litros y litros...pero, ¿es eso realista? No, no lo es

Un banco de leche en casa puede ser pequeño y práctico: lo justo para tener leche de respaldo si es necesario. No se trata de acumular grandes cantidades, sino de responder a necesidades puntuales, como un regreso al trabajo o una salida ocasional.

¿Qué es un banco de leche realista?

Pocos frascos o bolsitas.
Leche que rota frecuentemente.
Lo necesario según tus necesidades.

¿Cuánto necesito guardar? Depende:

¿Vas a salir unas horas?

¿Vuelves al trabajo? 

¿Solo quieres un respaldo?

También dependerá de la edad de tu bebé.

No hay una cantidad única para todas.

Compararse con imágenes de redes sociales puede generar ansiedad. Cada cuerpo produce diferente y no todas las lactancias requieren lo mismo.
Crear un banco de leche realista y ajustado a tu situación es parte de una lactancia materna informada y tranquila.

Si tienes dudas sobre extracción, conservación o uso de la leche, una asesoría en lactancia te brinda información actualizada y acompañamiento personalizado https://nuestroespaciodelactancia.com/servicio/asesoria-de-lactancia/

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Si necesitas apoyo en tu maternidad, no estas sola! Me encantará acompañarte en esta nueva etapa, guiándote hacia una experiencia positiva y plena de lactancia y maternidad.

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